Lucas Rizo y el ejercicio de una pintura en tránsito
En la ciudad de Salta, Argentina, fue inaugurada el pasado jueves 7 de mayo de 2026 la primera exposición individual del interesante artista visual y fotógrafo tucumano Lucas Rizo (1975- ), creador de un trabajo singular que se posiciona en un terreno plástico entre la fotografía y la pintura mediante el ejercicio de un realismo donde la metáfora aparece como recurso del tránsito de sus personajes.
Posteriormente, la Casa de la Cultura de Salta recibió la misma muestra el 12 de julio de 2026, tras el éxito de la primera selección, constatando el gran de interés que despierta su trabajo. Paisajes urbanos e interiores vegetales se alternan en su obra reciente marcada por una exploración de un lenguaje propio y muy original que se presenta bajo una producción de los últimos tres años, sorprendiendo por su técnica y acabado.
Patrocinado por MoCulat Latinoamérica y con apoyo del Espacio de Arte del Consulado General de Chile en Salta, la praxis de Rizo se sitúa en un terreno autoral que combina el silencio, la reflexión en torno a la representación de la pintura y metáforas que van más allá de un surrealismo evidente. Trabajos como Cuerpo Micélico arroja esta idea de trasponer contextos inesperados como el de una familia tucumana cruzando una calle de su ciudad y que de pronto se ve rodeada por la intensa vegetación de las yungas que habitan ese territorio.
Otra obra titulada Borde de su producción más reciente, nos coloca frente a un espacio interior como lo puede ser la cocina de su casa y que de pronto se ve invadido por las fuerzas de la naturaleza que irrumpen en un lenguaje de fantasía y color quebrando la ecuación del paisaje interior/exterior. Lucas en ese sentido nos plantea una pintura inteligente, onírica, original y de sorprendente técnica realista donde surge la idea de lo inefable. Su praxis se nutre del detalle, pero también del encuadre, quizás, tomado de su antecedente fotográfico cuyas tomas se trasladan al bastidor generando un efecto nuevo y autoral.
Ficción realizada en 2024 nos adelanta esta forma de entender su ejercicio plástico donde en una escena ficticia, un escaparate comercial con la puerta abierta se vea rodeado por una cobertura vegetal que invade un primer plano que se constituye como paisaje. La puerta abierta es el elemento adicional que nos invita a trasladarnos en el escenario trasero que se abre al interior del paisaje inicial. Una dimensión frente a otra dimensión, una yuxtaposición de planos concretos pero que son inverosímiles a la vez.
Los formatos de Lucas Rizo se alternan entre telas pequeñas y grandes soportes que mantienen un hilo conductor que es la sorpresa de la mirada. De pronto, aparecen detalles nimios como objetos utilitarios como un mate o una cactácea, por otro lado, surgen escenas de transeúntes en la velocidad de lo urbano buscando la sobrevivencia del apremio diario. En todas ellas, surge un punto de reflexión sobre la mirada, el tópico y el movimiento de la acción.
Lucas Rizo nació en San Miguel de Tucumán y reside actualmente en la localidad de Tapia, es fotógrafo y artista visual formado al alero de diferentes artistas a temprana edad y desarrolla también trabajos de diseño y producción de piezas de orfebrería contemporánea. Cursa la Licenciatura de Artes Plásticas en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán, donde estudia junto a nombres como Carlos Alcalde, Guillermo Rodríguez y Roberto Koch.
Emprendió viajes fundamentales para su carrera a países como Bolivia, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y México, siempre atento a ese objeto de su estudio que es la “naturaleza urbana común”. Fue fundador del espacio cultural Casa Managua de Tucumán que tuvo gran impacto en la escena local durante más de una década. Ha expuesto en Buenos Aires, Tucumán, Santiago del Estero, y en países como México y Nicaragua, junto a su presencia en ferias de arte como las de Salta y Resistencia en 2025.